
Hay comunidades que esperan que los cambios ocurran. Y hay comunidades que entienden que el futuro se construye conversándolo primero.
En Fundación Soñar Santo Domingo creemos profundamente en lo segundo.
Las grandes decisiones que marcan la vida de una comuna no nacen de la improvisación ni de las certezas individuales. Nacen del encuentro entre personas distintas que comparten un mismo territorio y una misma preocupación por el lugar donde viven. Nacen cuando somos capaces de escucharnos, de intercambiar miradas y de pensar juntos los desafíos que tenemos por delante.
Con ese espíritu organizamos nuestros primeros encuentros ciudadanos: espacios abiertos para conversar sobre temas que importan y que influyen directamente en la calidad de vida de quienes habitamos Santo Domingo.
Hablemos de Seguridad en Santo Domingo
En diciembre de 2025 realizamos nuestro primer conversatorio ciudadano: “Hablemos de Seguridad en Santo Domingo”.
La convocatoria respondió a una inquietud que en ese momento se encontraba especialmente presente en la comunidad. El encuentro coincidió con el proceso de desalojo de la denominada megatoma de San Antonio, una situación que generó legítima preocupación entre muchos vecinos de Santo Domingo respecto de la protección de sus propiedades y de los eventuales efectos que ese proceso pudiera tener en nuestra comuna.
Conscientes de esa inquietud, quisimos que la conversación no se limitara al análisis del problema, sino que también entregara herramientas concretas para la prevención. Por ello, pusimos a disposición de los asistentes dos cartillas informativas especialmente preparadas para la ocasión: una orientada a la prevención de la usurpación de propiedades urbanas y otra enfocada en predios rurales.
Con el paso de las semanas supimos algo que nos llenó de satisfacción: dichas cartillas habrían resultado determinantes para que vecinos del sector de San Juan detectaran tempranamente señales de riesgo y lograran abortar un intento de toma antes de que se consolidara. Más allá de la anécdota, aquello confirmó el valor que tiene una ciudadanía informada y organizada.
La participación de vecinos, dirigentes y especialistas permitió enriquecer la conversación y constatar algo que suele pasar desapercibido: la seguridad no depende únicamente de las instituciones. También se fortalece cuando existe confianza entre las personas, organización comunitaria y disposición a involucrarse en el cuidado de los espacios que compartimos.
Aquel encuentro dejó una enseñanza valiosa. Los problemas complejos requieren conversaciones complejas. Y cuando una comunidad se reúne para pensar sus desafíos, ya está dando un primer paso hacia las soluciones.
Hablemos de Educación en Santo Domingo
Tres meses después, en marzo de 2026, nos reunimos nuevamente para abordar otro tema fundamental: la educación.
Bajo el nombre “Hablemos de Educación en Santo Domingo”, convocamos a vecinos, apoderados, docentes, directivos y personas interesadas en reflexionar sobre el presente y el futuro de la formación de nuestros niños y jóvenes.
La educación es mucho más que el funcionamiento de los establecimientos escolares. Es una herramienta de desarrollo humano, de integración social y de construcción de comunidad. Hablar de educación es hablar de oportunidades, de equidad, de identidad local y de las capacidades que queremos desarrollar en las futuras generaciones.
Durante la jornada surgieron preguntas que merecen permanecer abiertas: ¿qué tipo de educación necesita Santo Domingo para enfrentar los desafíos del futuro?, ¿cómo fortalecemos los vínculos entre escuela, familia y comunidad?, ¿de qué manera podemos contribuir todos al desarrollo integral de nuestros estudiantes?
Junto con promover la conversación, quisimos también entregar herramientas prácticas a las familias. Por ello distribuimos cartillas orientadas a apoyar un primer diagnóstico cuando existen indicios de que un niño podría estar siendo víctima de bullying o, por el contrario, podría estar ejerciendo conductas de acoso hacia otros compañeros. La detección temprana constituye uno de los factores más importantes para abordar adecuadamente estas situaciones y prevenir consecuencias mayores.
El impacto del encuentro superó ampliamente nuestras expectativas. La calidad de las intervenciones, el interés de los asistentes y la profundidad de los temas abordados nos convencieron de que existe una necesidad real de seguir generando espacios de reflexión sobre educación en nuestra comuna.
Por esa razón, actualmente nos encontramos trabajando en una nueva serie de actividades que abordarán un aspecto tan relevante como frecuentemente postergado: la responsabilidad de los padres y apoderados en el proceso educativo de sus hijos. Estamos convencidos de que una educación de calidad requiere el compromiso conjunto de establecimientos educacionales, docentes, estudiantes y familias, y que fortalecer ese vínculo constituye uno de los desafíos más importantes para el futuro.
Más que entregar respuestas definitivas, el encuentro permitió reconocer la riqueza de las distintas experiencias presentes en la comuna y reafirmar la importancia de seguir dialogando sobre un tema que nos involucra a todos.
Una comunidad que conversa es una comunidad que avanza
Aunque seguridad y educación parecen asuntos distintos, ambos encuentros estuvieron unidos por una misma convicción: las mejores respuestas nacen cuando la comunidad participa.
Creemos que el desarrollo de Santo Domingo no puede depender únicamente de decisiones tomadas desde arriba. Necesita también espacios donde las personas puedan informarse, reflexionar y aportar desde sus propias experiencias.
Los conversatorios organizados por Fundación Soñar Santo Domingo buscan precisamente eso: crear instancias de encuentro que fortalezcan la vida comunitaria, promuevan el diálogo informado y ayuden a construir una visión compartida de futuro.
Porque soñar con un mejor Santo Domingo es importante.
Pero conversar sobre cómo construirlo es indispensable.
Y este es apenas el comienzo.
Fundación Soñar Santo Domingo seguirá impulsando espacios de diálogo y participación ciudadana, convencida de que el futuro no es algo que simplemente ocurre. Es algo que una comunidad decide construir, conversación tras conversación, encuentro tras encuentro, persona tras persona.

